jueves, 16 de mayo de 2013

Hoy elijo triunfar.

Y así, después de mucho esperar.., un día como otro cualquiera...
Decidí triunfar.

Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas.

Decidí ver cada problema como una oportunidad de encontrar una solución.
Decidí ver cada desierto como una posibilidad de encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias limitaciones.
Y enfrentarlas era la única y mejor forma de superarlas.
Aquel día descubrí que yo no era el mejor y que tal vez, nunca lo hubiera sido.
Dejó de importarme quién gana o pierde.
ahora me importa simplemente saber mejor qué hacer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima sino no dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo es poder llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento.
El amor es una filosofía de vida.

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y pasé a ser una tenue luz en el presente.

Aprendía que de nada sirve ser luz si no iluminamos el camino a los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas.


Aquel día aprendí que los sueños existen para hacerse realidad.

Y desde aquel día ya no duermo para descansar, simplemente duermo para soñar.
                                                                         


http://youtu.be/bKuVHwZ5yno

miércoles, 8 de mayo de 2013

Mujer Salvaje



La comprensión de la naturaleza de esta Mujer Salvaje no es una religión sino una práctica.

Sin ella, las mujeres carecen de oídos para entender el habla del alma o percibir el sonido de sus propios ritmos internos.  Sin ella, una oscura mano cierra los ojos interiores de las mujeres y buena parte de sus jornadas transcurre en un tedio semiparalizador o en vanas quimeras.
Sin ella, las mujeres pierden seguridad de su equilibrio espiritual. Sin ella, olvidan por qué razón están aquí, se agarran cuando sería mejor que se soltaran.  Sin ella, toman demasiado o demasiado poco o nada en absoluto.  Sin ella se quedan mudas cuando, en realidad, están ardiendo.  Ella es la reguladora, el corazón espiritual, idéntico al corazón humano que regula el cuerpo físico.

Cuándo perdemos el contacto con la psique instintiva, vivimos en un estado próximo a la destrucción, y las imágenes y facultades propias de lo femenino no se pueden desarrollar plenamente.  Cuando una mujer se aparta de su fuente básica, queda esterilizada, pierde sus instintos, sus ciclos vitales naturales y éstos son subsumidos por la cultura o por el intelecto o el ego, ya sea el propio o el de los demás.

La Mujer Salvaje es la salud de todas las mujeres. Sin ella, la psicología femenina carece de sentido.  La mujer salvaje es la mujer prototípica; cualquiera que sea la cultura, cualquiera que sea la época, cualquiera que sea la política, ella no cambia.  Cambian sus ciclos, cambian sus representaciones simbólicas, pero en esencia ella no cambia.  
ES LO QUE ES Y ELLA ES UN TODO.

                                                                               C. Pinkola Estés