jueves, 30 de enero de 2014

Mujeres que corren con los lobos.(fragmento)

Tenemos que esforzarnos para que nuestras almas crezcan de forma natural y alcancen sus profundidades naturales.
La naturaleza salvaje no exige que una mujer sea de un determinado color, que tenga una determinada educación y un determinado estilo de vida o pertenezca a una determinada clase económica…


De hecho, no puede desarrollarse en una atmósfera de obligada corrección política ni puede ser doblada para que encaje en unos moldes caducos.  Se desarrolla con la mirada pura y la honradez personal.
Se desarrolla con su propia manera de ser.

Por consiguiente, si eres introvertida como si eres extrovertida, una mujer amante de la mujer, una mujer amante del hombre o una mujer amante de Dios o las tres cosas a la vez, tanto si tienes un corazón sencillo como si eres tan ambiciosa como una amazona, tanto si quieres llegar a la cima como si te basta con seguir tirando hasta mañana, tanto si eres alegre como si eres de temperamento melancólico, tanto si eres espléndida como si eres desconsiderada, la Mujer Salvaje e pertenece.
Pertenece a todas las mujeres.


 Para encontrarla, las mujeres deben regresar a sus vidas instintivas, a sus más profundos conocimientos.
Por consiguiente, pongámonos en marcha ahora mismo y volvamos a recordar nuestra alma salvaje. Dejemos que su carne vuelva a cantar en nuestros huesos. Despojémonos de todos los falsos mantos que nos han dado. Cubrámonos con el verdadero manto del poderoso instinto y la sabiduría. Penetremos en los territorios psíquicos que antaño nos pertenecieron. Desenrollemos las vendas, preparemos la medicina. Regresemos ahora mismo como mujeres salvajes que aúllan, se ríen y cantan las alabanzas de Aquella que tanto nos ama.

Para nosotras la elección no ofrece duda. Sin nosotras, la Mujer Salvaje se muere. Sin la Mujer Salvaje, nos morimos nosotras.
Para la vida, para la verdadera vida, ambas tenemos que vivir.


 Clarissa Pinkola Estés

lunes, 13 de enero de 2014

LOS ÁNGELES EN LA TIERRA SÍ QUE EXISTEN



Una mujer muy joven es internada casi de urgencia y la intervienen quirúrgicamente.
Ya en la sala de recuperación se encuentra con muchas internadas más.
Una mañana despierta y encuentra a su lado una carta.


"Te extrañará mi escritura, pero apenas te ví, ví a una reina. Si no entiendes, por favor no preguntes, piensa.

Cuida tu reir y tu llorar; tu alegría y tu dolor, que nadie lo descubra.
Guarda tu silencio que es tu mejor amigo;
protege la espalda de la ambición y de la usurpación tanto espiritual como mental;
apártate de las miradas como puñales y confía en las miradas que te inspiren paz;
desconfía de los adulones.
Si algo te hace sufrir, abandónalo o cámbialo por algo que solo te haga feliz.

En la medida que des, recibirás; tanto bueno como negativo y en la medida que niegues, se te quitará.
Tu nombre es luz, naciste para reinar.
Si en este mundo aprendes a reinar con Sabiduría y Amor, todo que lo quieras lo tendrás, tanto material como espiritual.
Si solo reinas con conocimiento y dureza, así como lo obtengas lo perderás.

Sos un ser con carisma y altura espiritual, no te equivoques y emplea el Discernimiento; tu Maestro Espiritual está dentro de ti y es un ser de luz, aprende a escucharlo y sin temores ama con todo tu corazón y con intensidad.

Si esto lo practicas con prolijidad estarás protegida por tu aura de luz.

Perdona mi entrometimiento en tu mundo personal, pero te ví y supe que eras un ser especial, y tenía la urgente necesidad de decírtelo.
Con todo cariño y amor de parte de una compañera de racha física.


“CHANTY –ANANDA”

Junio 1996




Tengo muchos comentarios para hacer y a la vez, me encuentro sin palabras.
Cuántas veces hemos sido testigos de cosas increíbles, que nos han dejado mensajes espirituales?
Leo, como un decálogo de máximas, estas palabras de recomendaciones tan sabias.
Quién duda de que la autora de estas palabras, dadora de un mensaje a otro humano, no arrastraba una luz increíble proveniente de “lo Alto”?